24/6/10

Vestuario y Actor







Cuando vemos o hacemos un espectáculo teatral, la presencia concreta, viva y material de los actores, establece una prioridad en la mirada o recepción del espectáculo. Todos los elementos materiales que rodean al actor: espacio, iluminación, vestuario, maquillaje, etc. no se ordenan en una jerarquía clara para quien mira. Dependerá de cómo estén planteados por los diseñadores y realizadores. De qué tipo de materiales se hayan usado. De sus formas y tamaños. De la paleta de colores. En lo que sí coinciden espectadores y hacedores es en que el vestuario en el teatro puede ser visto como una segunda piel, como una escenografía ambulante, como un juego, e incluso como lo que realmente define un tipo de interpretación o actuación. 


Si pensamos un momento en el vestuario cotidiano, la ropa que cada uno de nosotros elige ponerse según la agenda del día y la hora -para la oficina, para salir un sábado de noche, para una ceremonia religiosa- en forma inconsciente sabemos qué color usar, qué largo, o qué corte. Porque esas decisiones tienen que ver con momentos históricos, y personalidad, modas, religión o hábitos. E incluso geografía y formas sociales. No vemos lo mismo en una calle de Canarias, que en una de la India en lo que a materia de colores y formas de indumentaria o a hombres y mujeres, se refiere. 

Para los actores, el vestuario, el maquillaje, las pelucas y accesorios, ayudan a terminar de definir su personaje durante los ensayos, y desde el estreno, el hecho de despojarse de su ropa de calle, para preparar su cuerpo y su alma, recibiendo cada prenda de vestuario, les permite “entrar en personaje”. Segunda piel que solamente adquiere su sentido final, en el momento en que la usa un actor, en un espectáculo determinado.  Al mismo tiempo, el diseñador de vestuario, ve los ensayos, asiste a la evolución de la construcción que del personaje hace el actor, y trabaja con el director que conduce el montaje general del espectáculo, y juntos toman decisiones vinculadas a forma, color, época y estilo de tratamiento de dichos aspectos. 





Ya no esperamos que se siga estrictamente una época, se admiten juegos con los colores y las formas, nos entregamos a nuevas convenciones. Pero también es verdad que los diseñadores de vestuario, poseen cada uno un estilo propio, y por eso los 
directores teatrales los convocan: criterios estéticos, terminaciones, algunos son más 
lúdicos, otros son más clásicos. El vestuario teatral condiciona el gesto del actor, es llevado por el cuerpo y debe llevar al cuerpo del actor. Una manga o una falda no pueden ser demasiado corta o ajustada, porque condiciona el sentido y la función. Puede enviar un mensaje contradictorio para el espectáculo. 







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